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IBAGUÉ. Extrañados estaban ayer los amigos de José Ángel Montiel Ramírez porque no abría las puertas de su casa y su negocio. Uno de los conocidos fue hasta la residencia y miró por la parte baja de la puerta, y vio al hombre tendido en el suelo.

Milton Beltrán, el que vio a Montiel, dijo a Q’HUBO: “Vi el pantalón y los zapatos, pensé que estaba dormido, pero era muy extraño”.

Otra persona llegó y le dijo a Beltrán que Montiel estaba muerto, y llamaron a la Policía.

Debido a que nadie tenía la llave para abrir la puerta, uno de los conocidos de Montiel le pidió autorización a los uniformados para romper la ventana y abrir.

Pensaron que el hombre estaba herido, por lo que solicitaron la presencia de la ambulancia de IPS Más Salud, pero no había nada que hacer, estaba muerto.

El cadáver estaba bocabajo en el suelo, tenía sangre a la altura del cuello y espalda. Los vecinos del occiso de la primera etapa de la Ciudadela Simón Bolívar empezaron a llegar, entre ellos Jesús Emilo Oviedo, quien era una de las personas más allegadas al fallecido.

Oviedo contó: “Él tenía ocho años en el negocio y todos los días abría. Nos duele mucho porque era una persona servicial”.

Comentarios como “se nos fue el que prestaba la platica y nos fiaba la cerveza” se escuchaban mientras los forenses de la Sijín realizaba la inspección técnica al cadáver.

El cuerpo de Montiel Ramírez tenía multiples heridas con arma blanca, pero las que pudieron acelerar la muerte fueron las del cuello. Una de las cosas que llamó la atención fue el fuerte olor que había en el lugar del crimen, lo que podría indicar que el homicidio habría sido el lunes en la madrugada.

Preliminarmente, para las autoridades el caso no correspondería a un hurto; sin embargo, no se descarta dentro de las hipótesis que tienen.

 

 

En cifras: 15 heridas con arma blanca aproximadamente tenía en su cuerpo Montiel Ramírez.

 

 

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