¡No hables para pensar sino piensa para hablar!

Foto: Suministrada / Q’hubo Ibagué

REDACCIÓN Q’HUBO qhuboibague@gmail.com 

La interacción entre dos o más personas, no solo fomenta el intercambio de mensajes sino también la codificación de información. Tener la habilidad para exponer opiniones, ideas o comentarios de forma respetuosa viene siendo el eje central para que la comunicación tome un sentido totalmente asertivo. 

En una conversación donde nadie se siente ofendido o herido, es el reflejo claro de que se comunica para prevenir los conflictos. En la actualidad, estamos en una sociedad generadora de problemas y estos se presentan habitualmente por el inadecuado manejo de la comunicación que se sostiene con las personas.

La comunicación no tiene un buen fundamento si no tiene un estrecho vínculo con la asertividad, es decir que de esta idea surge el verdadero sentido de la comunicación asertiva, buscando una convivencia sana basada en el respeto de los derechos de cada uno. Contar con honestidad en el momento de emitir lo que se piensa y siente, es también ponernos en el lugar del receptor teniendo el suficiente cuidado para no perjudicar su sensibilidad humana. “Hay que conectar el lenguaje con el cerebro para no lastimar a nadie”.

Estilos de comunicación 

Pasiva: se identifica en personas sumisas, tímidas e introvertidas que permiten agresiones de los demás; no tienen voz ni voto y reprimen lo que piensan y sienten por miedo a ser atacados. 

Agresivo: se identifica en personas que agreden o atacan a los demás con su mal vocabulario, alto tono de voz, ofensas y humillaciones. 

Asertiva: es el punto intermedio entre los estilos de comunicación pasivo y agresivo, contando con equilibrio y autocontrol de sus propios impulsos y emociones. Este estilo practica el respeto, la coherencia, la empatía, la precisión, la claridad, la sensatez y la resolución de los conflictos.

Puntos claves para tener una buena comunicación:

Saber escuchar: en un diálogo o conversación que se sostiene con alguien, lo más importante de todo consiste en poner atención a lo que nos dicen, conectar el oído con el cerebro es hacer un excelente proceso de recepción de la información, lo cual evita los malos entendidos que se pueden producir por no saber escuchar.

El diálogo: no se debe de hablar simplemente por hablar, sino, por el contrario, cualquier tipo de conversación debe de tener un sentido claro para la comprensión de la información, es decir, que dialogar implica buscar alternativas de solución, teniendo en cuenta la exposición de ideas basándose al respeto por sí mismo y por el otro, es maravilloso hablar para entenderse y no para discutir.

El lenguaje: no solo se expresa por medio de la palabra, sino también se manifiesta con los gestos, movimientos, estilos de vestir y todo lo que cobre sentido por medio de un sistema de signos previamente estructurados que hablan mucho de los que somos.

Tips para tener una comunicación asertiva

Mira a los ojos con quien hablas.

No interrumpas lo que otro quiere expresar. 

Escucha con atención y analiza la información.

Maneja un tono de voz acorde a las circunstancias, evitando al máximo gritar.

Utiliza un vocabulario adecuado.

Percátate de que tus mensajes sean claros y respetuosos.

Exprésate con sensatez y coherencia.

Evita enfrentamientos cuando estés de mal genio, mejor retírate y reflexiona.

Conecta la comunicación verbal con la no verbal en el momento de una conversación.

No expongas al ridículo a nadie.

No juzgues por simplemente apariencia.

Piensa antes de hablar.

Factores que conllevan a tener una mala comunicación 

Tono voz impertinente. 

Timidez.

Inseguridad.

Ridiculización.

Interrupción. 

Juzgamiento.

Malos entendidos.

Lenguaje verbal y no verbal inadecuado.

Distracciones externas. 

Falta de atención. 

No saber escuchar. 

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