Timothy Livingston, el gringo que entró a lujoso hotel de Medellín con dos niñas

Un ciudadano estadounidense, es señalado de ingresar con dos menores de edad a un hotel de lujo en Medellín. Ya salió del país. 

Vino a hacer turismo sexual con niñas 

La Alcaldía de Medellín expuso el nombre del estadounidense que entró al hotel Gotham, un lujoso alojamiento ubicado en el exclusivo sector de El Prado, junto a una menor de edad de doce años y otra de trece años.

El alcalde Federico Gutiérrez fue el encargado de dar a conocer la identidad, que luego fue replicada por la Alcaldía en sus redes sociales: Timothy Alan Livingston, de 36 años. «Vamos a llevar este caso hasta que se haga justicia», mencionó el ente distrital.

Según Gutiérrez, el hombre llegó en un vuelo desde Fort Lauderdale a Medellín la semana pasada y regresó al mismo lugar el 29 de marzo, luego de ser liberado por las autoridades, que siguen recaudando pruebas para esclarecer su responsabilidad.

La Fiscalía, por su parte, subrayó que un fiscal del Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual, adelanta las averiguaciones necesarias para establecer si Timothy incurrió «en conductas delictivas relacionadas con inducción a prácticas sexuales».

«Seguimos avanzando, seguirán las pruebas técnicas», agregó el alcalde Gutiérrez. «Al comprobarse todo, si es necesario, pediremos la extradición de este ciudadano para que pague cárcel aquí en Colombia«, apuntó el funcionario paisa.

Luvigston fue captado en cámaras y observado por vecinos de la zona en la que se encuentra el hotel. Un ciudadano llamó a la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, que de inmediato inspeccionó el lugar y terminó cerrándolo por diez días.

El norteamericano entraba al hotel junto a dos niñas, quienes estaban, de acuerdo con la Fuerza Pública, en estado de indefensión. La Alcaldía indicó que ellas permanecen «en protección del Estado», en una clínica, mientras «se les hacen todas las valoraciones».

Con un comunicado, la Policía explicó que las menores «fueron presentadas ante la autoridad competente para el restablecimiento de sus derechos» y, posteriormente, fueron trasladadas a centros hospitalarios «para descartar una posible vulneración».

El hallazgo llevó a las autoridades a suspender la actividad comercial del sitio por diez días, una medida permitida por el Código Nacional de Convivencia y Seguridad Ciudadana. Para el alcalde de Medellín, el proceder debió ser más severo.

«Un solo hecho donde se demuestre que se presenta explotación sexual de niños, niñas y adolescentes debería ser causal suficiente para aplicar extinción de dominio a un bien. Un cierre de apenas diez días es ridículo», escribió el mandatario en su cuenta de X.

La idea de Gutiérrez fue abordada por la ONG Valientes, una organización especializada en la trata de personas. En un comunicado, la oenegé manifestó que la Ley 1336 de 2009 incluye la extinción de dominio en bienes usados para la explotación sexual infantil.

«Es urgente que las autoridades competentes, incluyendo el Gobierno nacional, la Fiscalía General de la Nación y la Superintendencia de Industria y Comercio, actúen en consecuencia y apliquen la ley de manera rigurosa», señaló Valientes.

La Fiscalía no descarta ese mecanismo. Según los hallazgos del fiscal del caso, «podría iniciarse una investigación que determine la posible apertura de un proceso de extinción del derecho de dominio sobre el establecimiento comercial», admitió.

Yiri Amado, directora de la Seccional Medellín de la Fiscalía, remarcó que la Policía ya se encuentra recolectando los elementos materiales probatorios para dar cuenta de «si se hizo algún tipo de ofrecimiento económico a las menores para algún tipo de encuentro».

Federico Gutiérrez aseguró que les pidió a los entes competentes que «siga el proceso» que se contempla en las leyes, incluyendo el cierre temporal del hotel, pero «como sociedad no nos podemos conformar con esto».

Entretanto, el hotel Gotham le dijo al periódico El Colombiano que está «trabajando con la Policía para esclarecer los hechos» y se desmarcó de cualquier responsabilidad endilgada en lo sucedido: «No sabemos cómo las menores ingresaron».

Según las directivas del establecimiento, Timothy Alan Livingston burló su seguridad, pues se aprovechó del cambio e turno del equipo de guardias para entrar hasta el sitio, junto a las menores de edad, algo que, aparentemente, había intentado el 27 de marzo.

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