Un accidente, dos lamentos

IBAGUÉ. Carlos Alfredo Arias Gamboa, de 17 años de edad, partió de este mundo el viernes en la noche en la Clínica Minerva de Ibagué para reunirse con su hermanita de 15 años Liney Arias Gamboa, quien se le adelantó luego de aquel trágico accidente ocurrido el pasado 10 de noviembre en El Espinal.

Según publicó El Nuevo Día en su edición del pasado lunes, la adolescente perdió la vida en el hecho ocurrido sobre la 1:50 de la tarde, luego de que la moto en la que se movilizaba con su hermano fuese arrollada por una buseta de placa SST 768 de la empresa Cootranstol y los arrastrara varios metros.

El cuerpo de Carlos Alfredo fue reclamado ayer en la mañana por su papá, Alfredo Arias, en el Instituto Nacional de Medicina Legal de la Capital tolimense: “Él laboraba y estudiaba por las tardes, con lo de ese trabajito compró la moto y el seguro. Levantaba trozas en los camiones porque acá se hacen cajas de mango, y cuando no tenía que ir a clases se ocupaba todo el día”, comentó.

Sobre las investigaciones por parte de las autoridades en cuanto al hecho que hoy enluta por partida doble a la familia, añadió que no ha tenido tiempo de obtener mayores detalles porque luego del sepelio de su hija, tuvo que viajar a Ibagué para estar al tanto de la salud de su muchacho, quien sufrió una grave herida a la altura de la sien derecha y que le provocó la muerte:

“Él (Carlos Alfredo) iba en la moto y a mitad de cuadra se le varó. El del bus venía hablando por celular, no se dio cuenta y los levantó. Ellos habían salido a buscar una tarea de la niña por los lados del barrio Santa Margarita. Él desde hacía tiempo conducía motocicleta, tenía el seguro y el Estado le había dado el permiso para manejarla porque en diciembre cumplía los 18 años”, concluyó el apesadumbrado padre.

 EN CIFRAS: 2 años atrás, había comprado el muchacho la moto.

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